ARTÍCULO CIENTÍFICO

CIENCIAS ADMINISTRATIVAS

Hermeneusis de la gerencia universitaria venezolana desde el enfoque del paradigma emergente

Hermeneusis of the Venezuelan university management from the approach of the emerging paradigm

Verenzuela Barroeta, Daniel Antonio I; Salas Hernández, Adrián José II;

Sayago Ortíz, Nhora Esperanza III

I. daverenzuela@uc.edu.ve. Grupo de Investigación en Estudios Culturales y Organizacionales (GIECO), Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela

II. asalas11@uc.edu.ve. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad de Carabobo, Aragua, Venezuela

III. nhora.sayago@uniminuto.edu. Facultad de Ciencias Empresariales, Corporación Universitaria Minuto de Dios, Cúcuta, Norte de Santander, Colombia

 

Recibido:   05/05/2021

Aprobado: 12/07/2021

 

Como citar en normas APA el artículo:

Verenzuela Barroeta, D. A., Salas Hernández, A. J., y Sayago Ortíz, N. E. (2021). Hermeneusis de la gerencia universitaria venezolana desde el enfoque del paradigma emergente. Uniandes Episteme, 8(4), 507-521.

 

 

RESUMEN

La gerencia universitaria debe poseer las competencias para transformar su estructura en medio de una realidad cambiante, siendo capaz de enfrentar los desafíos a través de estrategias que redefinan su pertinencia social. Esta investigación tuvo como propósitos develar las significaciones atribuidas a la gerencia de la Universidad de Carabobo así como comprender e interpretar los constructos emergidos con fundamento en el estado del arte y el referencial teórico. El estudio se enmarcó en el paradigma interpretativo con enfoque cualitativo; la episteme se construyó a partir del vivencialismo experiencial. Metodológicamente, se utilizó la fenomenología hermenéutica; se seleccionaron intencionalmente cinco gerentes universitarios, como técnica de recogida de información se empleó la entrevista en profundidad administrada bajo modalidad virtual sincrónica entre abril y mayo del 2020. Se siguió el protocolo de delimitación de unidades categoriales y subcategoriales para fundamentar el análisis de los testimonios, sistematizados a través de matrices axiales de codificación abierta, selectiva y cromática. Se develó que, ante la intermitencia prolongada de la autonomía deliberante, la gerencia universitaria ha instaurado un modelo de gestión similar al de gobernanza nacional, introduciendo flagelos que mancillan la cultura y trastornan los fines institucionales; haciéndose de las fuentes del poder jerárquico para sopesar su escaso liderazgo. La diáspora, el déficit presupuestario, la insuficiencia salarial, la profunda crisis nacional y el esquema de gestión autoritario, se convierten en aspectos que impiden trascender a un modelo de universidad competitivo e idóneo que contribuya al desarrollo de la región. 

PALABRAS CLAVE: Gerencia Universitaria; Gerencia Pública; Paradigma Gerencial Emergente; Instituciones de Educación Universitaria; Fenomenología Hermenéutica.

 

ABSTRACT

University management must possess the competencies to transform its structure in the midst of a changing reality, being able to face challenges through strategies that redefine its social relevance. The purpose of this research was to unveil the meanings attributed to the management of the University of Carabobo as well as to understand and interpret the emerging constructs based on the state of the art and the theoretical framework. The study was framed in the interpretive paradigm with a qualitative approach; the episteme was built from experiential living. Methodologically, hermeneutical phenomenology was used; five university managers were intentionally selected; the in-depth interview administered under a synchronous virtual modality between April and May 2020 was used as the information gathering technique testimonies, systematized through axial matrices of open, selective and chromatic coding. It was revealed that, given the prolonged intermittence of deliberative autonomy, the university management has established a management model similar to that of national governance, introducing scourges that tarnish culture and upset institutional purposes; making use of the sources of hierarchical power to weigh his little leadership. The diaspora, the budget deficit, the insufficient salary, the deep national crisis and the authoritarian management scheme, become aspects that prevent us from transcending a competitive and suitable university model that contributes to the development of the region.

KEYWORDS: University Management; Public Management; Emerging Managerial Paradigm; University Education Institutions; Hermeneutical Phenomenology.

 

INTRODUCCIÓN

En Venezuela, la autonomía universitaria es el resultado tras superar épocas de persecuciones, allanamientos, expropiaciones, restricciones financieras, detenciones judiciales, intervención estatal y clausuras (Carvajal, 2011). Sin embargo, según Ramírez (2020), “desde el 2009 a julio de 2019, por dictamen en más de 60 sentencias de la Sala Electoral, se impugna toda elección universitaria que [desacate] el artículo 34 de la Ley Orgánica de Educación” (p. 59). Al respecto, Cecilia García Arocha rectora de la Universidad Central de Venezuela, declaró en entrevista al Noticiero Televen (2019) que “no nos hemos opuesto a hacer las elecciones… pero siempre enmarcadas en lo que está aprobado por la Constitución y la Ley de Universidades”.

Aunado a lo anterior, la situación socioeconómica actual del país ha surtido efectos catastróficos en las universidades autónomas, la escasez de recursos financieros se traduce en una planta física deteriorada, un funcionamiento deficiente, una aguda precariedad salarial y crecientes niveles de deserción (Verenzuela Barroeta y Salas Hernández, 2021). No se trata de un problema político, indicó Jessy Divo de Romero rectora de la Universidad de Carabobo (UC) a la Redacción Web (2018) del diario El Carabobeño, “es un problema de país, estamos perdiendo los mejores profesionales, nuestros talentos”, la UC se ha convertido en una institución “empobrecida, desolada, quebrantada… la universidad venezolana está en un momento difícil con la diáspora... La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales… la que reunía el mayor número de estudiantes… cerca de 18.000… tenemos un número inferior a los 6.000”, aseveró la rectora en entrevista a Globovisión (2018).

Este ensombrecido panorama es fiel reflejo de las contradicciones que se entretejen en el escenario sociopolítico, según Ramírez (2020), es “el saldo después de 20 años de imposición del socialismo del siglo XXI es un sistema educativo… de baja calidad… con una percepción socialmente negativa de la pertinencia social de la educación en el país” (p. 55); lo cual, junto a la imposibilidad de renovar las autoridades de gestión universitaria, dibuja un proscenio signado por avasallantes circunstancias, pues, de acuerdo con Ugalde (2020), exrector de la Universidad Católica Andrés Bello, “sin cierta autonomía presupuestaria, sin autonomía para la elección de las autoridades y con la clara determinación del gobierno-partido de apoderarse de la universidad [parece] la muerte de la universidad autónoma” (p. 143).

La actual gestión rectoral de la UC fue electa para el período 2008-2012; es decir, actualmente acumula una permanencia extemporánea en el poder de nueve años. Frente a esta realidad antidemocrática, Parra (2017) expresa que el esquema gerencial predominante en la universidad venezolana se ha convertido en una emulación del modelo de gobernanza de la sociedad; de ahí que cobren vigorosidad las disfuncionalidades organizativas que rigen a merced de los intereses particulares de quienes ostentan la autoridad.

En consecuencia, señala Parra (2017), la universidad autónoma venezolana se resistió a asumir los cambios derivados de la dinámica global del siglo XXI relacionados con “la autonomía responsable con rendición de cuentas… la exigencia… de asumir la interdisciplinariedad, la vinculación con el entorno basada en la pertinencia social del conocimiento [y la] internacionalización, entre otros” (p. 58).

Resulta claro que la gerencia universitaria de la UC está llamada a plantearse cambios estructurales que permitan redirigir los fines sociales de la institución, emprendiendo políticas transformacionales para enfrentar los desafíos emergentes (Rodríguez y García, 2017), sorteando las tribulaciones imperantes, centrándose en su comunidad y adoptando un esquema sensible e inclusivo generador de motivación para dinamizar el compromiso colectivo. Los desafíos actuales demandan una gerencia universitaria adherida a los preceptos filosóficos e idiosincráticos de la UC para capitalizar el mayor concurso de los actores sociales, lo cual supone un liderazgo transformacional basado en prácticas éticas (Pedraja, Araneda, Bernasconi y Viancos, 2019).

Los resultados de investigaciones precedentes inspiran a los autores a surcar el fenómeno de la gerencia universitaria de la UC. Del estudio de Wong (2015) se conocieron las percepciones y las condiciones de la cultura de investigación en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil en Ecuador, develando que la gerencia universitaria debe desprenderse del burocratismo para introducir una visión libre y abierta a todas las corrientes del pensamiento, incentivando la construcción de conocimientos desde una cultura basada en la socialización como cimiento para la aproximación a los fenómenos que circundan la realidad de las organizaciones.

Por su parte, Dayekh (2019) propuso una construcción teorética de la cultura organizacional de la firma internacional de auditoría Klynveld, Peat, Marwick y Goerdeler (KPMG) Argentina, cuyos hallazgos develan que la gestión gerencial emergente está relacionada con la dimensión estratégica y las acciones que la gerencia emprende con fundamento en los propósitos corporativos. Sólo así, es posible incorporar a los miembros de la organización a la consecución de la visión de la firma; para ello, procura el permanente mejoramiento de su talento humano considerado el recurso más importante.

Bajo las argumentaciones anteriores, los propósitos de esta investigación se dirigen a develar las significaciones que los actores sociales atribuyen a la gerencia universitaria de la UC, comprender los constructos emergidos de tales significaciones para interpretarlos con fundamento en el estado del arte y el referencial teórico. Desde el paradigma interpretativo con enfoque cualitativo, la episteme de esta investigación se construyó a partir del empirismo de los actores sociales que dan cuenta de las significaciones que subyacen de sus presunciones ontológicas con base en el vivencialismo experiencial; metodológicamente, se utilizó la fenomenología hermenéutica para desarrollar una investigación de campo de carácter descriptivo no experimental.

Después de esta introducción, el estudio se divide en cuatro secciones. En la segunda sección se expone el talante metodológico, en la tercera sección se devela el resultado de las significaciones intersubjetivas de los gerentes universitarios de la UC, en la cuarta sección se discuten los hallazgos, y en la quinta sección se ofrecen reflexiones relevantes en torno al objeto de estudio. Empero, antes de proseguir, es pertinente dar una mirada a las referencias teóricas que dan legitimidad epistemológica a la investigación:

El paradigma gerencial emergente responde a la necesidad de “superar la comodidad de la certeza y enfrentar el desafío de la incertidumbre… a través de una dinámica gerencial que anticipe futuros y busque la participación de nuevos actores sociales” (Zavarce, Briceño y Chacín, 2009, p. 191), comprendiendo la existencia de un mundo interdependiente de interacciones visibles y ocultas a la vez.

Para Stoner, Freeman & Gilbert (1996), la gerencia es el proceso mediante el cual se da forma consciente y constante a las organizaciones e incluye la planeación, la organización, la dirección y el control de los recursos financieros, humanos, técnicos y materiales con el propósito de alcanzar los fines previstos. El análisis de la gerencia del siglo XXI sugiere el engranaje de tres dimensiones: epistemológica, axiológica y estratégica que dan sentido a las nuevas teorías administrativas.

La dimensión epistemológica se orienta hacia el significado y el sentido del pensamiento gerencial, así como a su ejercicio en la organización (Zavarce et al., 2009), desplazando el enfoque centrado en las tareas y la visión econométrica de los puestos de trabajo. La dimensión axiológica se sustenta en la ética, la moral y los valores; pues, históricamente, la gestión organizacional ha cohabitado con flagelos (Rodríguez, 2020) como la corrupción y el deterioro medioambiental a costa de la pobreza y desigualdad social, entre otros. La dimensión estratégica coadyuva a las organizaciones en los procesos exploratorios de los desafíos presentes y futuros, previsibles o no, bajo la convicción de que las condiciones del mañana no serán similares a las actuales (González, Salazar, Ortíz y Verdugo, 2018).

Por otra parte, la gerencia universitaria se define como una función de administración racional de recursos proclives a desarrollar, de forma eficiente, procesos “administrativos-académicos cuyo fin es la búsqueda del cumplimiento de los objetivos institucionales” (Monagas, 2010, p. 35); por lo que constituye uno de los instrumentos más valiosos con que cuenta la universidad para gestar condiciones que la conviertan en una institución sustentable que contribuya al desarrollo nacional y de la región. Debe poseer las competencias para transformar su estructura; en razón de ello, sus funciones sustantivas misionales de docencia, investigación y extensión deben “someterse cotidianamente a la confrontación con los sistemas de acreditación y de calidad que florecen como efecto de los fenómenos de globalización e internacionalización” (Pérez y Moreno, 2017, p. 29).

Para Falcón (2016) no se trata de “corporativizarse o migrar su génesis a un modelo de gestión empresarial, sino [de] aplicar y vincular los preceptos de la gerencia para el logro de los objetivos institucionales vinculados a su sector natural” (p. 115), desarrollando procesos que involucran el mantenimiento y desempeño de la docencia, la investigación y la integración social destinadas a dar respuestas a los problemas sociales internos y de la sociedad.

Al respecto, Quintero (2017) y Mogollón (2018) señalan que la gerencia universitaria “debe hacerse de enfoques, modelos y paradigmas innovadores para rebatir la gerencia tradicional  y  formal” (p. 62), con el fin de adecuarse a los nuevos tiempos mediante un estilo de liderazgo que promueva la participación de su comunidad, la modernización de los procesos, la innovación, la equidad, la   calidad y la productividad.

Así, la gerencia universitaria está llamada a brindar respuestas oportunas a los problemas sociales, de forma dinámica y efectiva con alta orientación prospectiva contextualizada al país y la región (Niño y Piñero, 2015); estableciendo espacios permanentes para la reflexión, discusión y divulgación del conocimientos, es escenarios protagonizados por la universidad y sus grupos de interés, con especial énfasis en las comunidades con las que convive para definir los cursos de acciones a seguir que permitan resolver los problemas apremiantes de la sociedad, configurándose espacios de aprendizaje continuo que forman parte de las políticas de la universidad (Yovera, 2020).

 

MÉTODOS

Esta investigación se enmarca en el paradigma interpretativo con enfoque cualitativo (Leal, 2011), con diseño de campo de carácter descriptivo no experimental. La orientación epistémica se configuró en el empirismo propuesto por Padrón (2007). Metodológicamente, se utilizó la fenomenología de Husserl (1949) para lograr una comprensión eidética de la realidad objeto de estudio, y la hermenéutica de Heidegger (1953) y Gadamer (1993) para lograr la complementariedad de la experiencia del mundo natural en un lenguaje común.

De un total de 11 directores adscritos a la (UC), se seleccionó una muestra intencional conformada por 5 gerentes universitarios (GU) escogidos según los siguientes criterios: a) ser profesor ordinario de la UC con una antigüedad igual o mayor a cinco años, b) ser GU con una antigüedad igual o mayor a un año en cualquiera de las unidades de apoyo al gobierno universitario y de apoyo académico y (c) ocupar el cargo de mayor nivel jerárquico de la unidad. Para la recogida de la información, se empleó la entrevista en profundidad (Martínez, 2004), realizadas durante los meses de abril y mayo del 2020 a través de encuentros sincrónicos utilizando el software Zoom App en atención a las medidas de confinamiento por Covid-19.

Para fundamentar el análisis semántico de los relatos de los GU, se procedió, de acuerdo con Martínez (2004), a: a) la lectura de cada protocolo para filtrar la información, b) delimitación de las unidades temáticas y la determinación del tema central dominante en cada una, c) expresión del tema central en lenguaje científico, y d) integración de los temas centrales a la estructura fisionómica del objeto de estudio. Posteriormente, la sistematización se realizó a través de matrices axiales (Piñero y Rivera, 2013) en las que se agruparon conceptos mediante la codificación abierta, selectiva y cromática. Luego, se procedió a la contrastación de las significaciones para trascender la comprensión fenomenológica, la cual consistió en confrontar las unidades emergidas con las proposiciones teleológicas que dan cuenta de la cuestión de la gerencia universitaria.

 

RESULTADOS

Los hallazgos emergen de la interacción dialéctica con los GU; de ahí que las contrastaciones de su semántica argumentativa con los fundamentos teóricos, hicieron posible la configuración de una categoría central denominada gerencia universitaria y tres unidades subcategoriales: a) autonomía y poder, b) gestión cultural y c) desafíos gerenciales.

Subcategoría Autonomía y Poder

La subcategoría autonomía y poder manifiesta la naturaleza democrática de la UC, incluye perspectivas que ilustran, por una parte, la cultura organizacional desde la visión política y, por otra, las prácticas de gestión gerencial que imperan en la actualidad, como se muestra en la tabla 2 a continuación:

Tabla 2. Significaciones intersubjetivas de la subcategoría autonomía y poder

GU

Significaciones intersubjetivas

1

Hay una estructura organizativa vertical en donde hay una autoridad principal (Gerente Universitario 1, comunicación personal, 24 de abril de 2020)

 

 

2

La partidización universitaria representa un punto de desencuentro en cuestiones de convivencia… eso es normal en una institución democrática… es paradójico que seamos una comunidad que opera con esquemas gerenciales funcionalistas, nuestro andamiaje gerencial sigue apegado a estrictos protocolos (Gerente Universitario 2, comunicación personal, 2 de mayo de 2020)

 

 

3

La expresión popular y la partidización ideológica han quedado en vilo desde el dos mil doce, dos mil trece… tenemos autoridades con casi diez años de permanencia en el poder… y ha generado malestares y los vicios que se han institucionalizado reducen las oportunidades de control social, la legitimidad y legalidad de la gestión universitaria no goza de buen prestigio (Gerente Universitario 3, comunicación personal, 6 de mayo de 2020)

 

4

Creo en el equipo de gestión cohesionado; sin embargo… tenemos un liderazgo muy autoritario que se ha abocado más a las vías de poder… en todas las publicaciones oficiales sale la foto de autoridad y parece la época de Hitler o de Mussolini cuando querían fijar el poder en la mente del pueblo (Gerente Universitario 4, comunicación personal, 8 de mayo de 2020)

 

5

Veo la práctica discrecional en el manejo de las direcciones, en la toma de decisiones, hay un componente personalísimo, muy político y acomodaticio, que no se corresponde con una cultura organizacional madura… hay una presión porque los mensajes se divulguen en los espacios personales de cada uno (Gerente Universitario 5, comunicación personal, 18 de mayo de 2020)

 

A tenor de las significaciones de los GU, se considera que se han introducido flagelos derivados de la intermitencia del ejercicio democrático, traducidos en tropelías que se convierten en prácticas cotidianas que trastornan la identidad de su comunidad. En medio de este escenario, los actores sociales son críticos severos de las disonancias culturales, juzgando la pertinencia y la prudencia de la gestión universitaria. Tales contradicciones amenazan los propósitos estratégicos de la gestión, impiden identificar las oportunidades para preparar su desempeño actual de cara al futuro en favor de los objetivos institucionales (González et al., 2018). A merced de las transformaciones globales signadas por la incertidumbre, aunado al desasosiego causado por la honda crisis socioeconómica venezolana, la gerencia universitaria, en sus pretensiones retrógradas, se ha distanciado de las dimensiones sensibles del liderazgo para hacerse de las fuentes del poder como el único camino para administrar la dinámica universitaria.

Como señalan Martínez y Sánchez (2020) en la realidad gerencial de la UC predomina un estilo de liderazgo coercitivo con escasa capacidad para incentivar la participación colectiva, reduciendo los niveles de motivación de los miembros de su comunidad. La toma de decisiones se orientan bajo una directriz centralizada que impone lineamientos arbitrarios y designaciones de los mandos altos y medios mediados por matices político-partidistas (Niño y Piñero, 2016), en desmedro de los valores culturales, de acuerdo con Chiavenato (2009), sólo el poder constituye la vía para el ejercicio del control.

Subcategoría Gestión Cultural

La subcategoría gestión cultural devela los alcances del pragmatismo gerencial y su vinculación con los preceptos filosóficos inscritos en el ethos organizacional, lo cual guarda relación directa con los elementos conceptuales y conductuales de la cultura organizacional, como se muestra en la tabla 3 a continuación:

Tabla 3. Significaciones intersubjetivas de la subcategoría gestión cultural

GU

Significaciones intersubjetivas

 

 

1

Nos estamos enfocando en mejorar la imagen corporativa basada en las redes, para que se pueda canalizar de mejor manera la información e ir buscando generar esa cultura en la población estudiantil… La única manera de que los miembros de la comunidad universitaria internalicen la cultura organizacional es a través de sus líderes quienes deben ser reflejo de ella (Gerente Universitario 1, comunicación personal, 24 de abril de 2020)

 

2

Por eso considero improbable que exista cultura sin liderazgo… En la medida que el líder desarrolla políticas que satisfacen las demandas, se consolida su proyecto de gestión (Gerente Universitario 2, comunicación personal, 2 de mayo de 2020)

 

3

La influencia política, los líderes que han permeado la estructura cultural con sus ideas, con sus proyectos, con su visión, con su audacia (Gerente Universitario 3, comunicación personal, 6 de mayo de 2020)

 

 

4

Podemos hacer muchos cambios, porque somos agentes de cambio… la gerencia universitaria debería ser un motor propulsor de la cultura, pero aquí es a medias… Lo único que se ha venido haciendo son los congresos nacionales e internacionales (Gerente Universitario 4, comunicación personal, 8 de mayo de 2020)

 

 

 

5

La gerencia es un motor propulsor de cultura, que sea la cultura adecuada no lo creo. El liderazgo se ha alejado de la visión del sentido de la Academia, hay una característica personalísima en la toma de decisiones y el cumplimiento de actos, actividades, que se hacían con una visión del sentir universitario, se dejan de lado porque el objetivo persigue otra cosa (Gerente Universitario 5, comunicación personal, 18 de mayo de 2020)

El logro de las metas organizacionales dista del enfoque emergente que aboga por la productividad organizacional a disposición de la sociedad (Drucker, 2002), las escalas de valoración no incluyen dimensiones de equidad y justicia, ocasionando distorsiones en los criterios ideacionales, pues lo correcto está apartado de lo real (Robbins y Judge, 2013). El ejercicio del poder en la UC carece de liderazgo con cualidades volitivas que expresen y refuercen las acciones colectivas, evidenciándose su incapacidad gerencial para enfrentar los embates actuales y los desafíos que se advienen en el futuro inmediato, de acuerdo con González et al. (2018).

Subcategoría Desafíos Gerenciales

A la luz de las argumentaciones precedentes, emergen desafíos que la gerencia universitaria debe enfrentar, considerando alcances estratégicos para redimensionar su tradicionalismo organizacional en sintonía con la realidad actual y el enfoque de la gestión emergente. La tabla 4 enuncia los desafíos institucionales de la UC:

Tabla 4. Desafíos gerenciales emergentes

Significaciones intersubjetivas

Desafío gerencial emergente

La situación económica del país ha llevado a que la comunidad universitaria haga, cada vez, menos vida universitaria para dedicar tiempo a la búsqueda de otras opciones de ingresos (Gerente Universitario 1, comunicación personal, 24 de abril de 2020) nuestros intereses particulares nos han llevado a no creer, a desligarnos de nuestra universidad (Gerente Universitario 4, comunicación personal, 8 de mayo de 2020)

Pedraja et al. (2018) señalan que es necesario el ejercicio de un liderazgo transformacional, capaz de crear propósitos desafiantes que promuevan la integración de los miembros de cara a la visión institucional, a través del empoderamiento individual para gestar un clima armonioso en el que los valores y la importancia del sujeto sean elementos de interés en las políticas gerenciales.

El desafío consiste en motivar a los miembros de la comunidad de la UC, generando políticas de incentivo salarial y auspiciando las actividades propias de la carrera funcionarial.

Un gerente universitario debe ser emprendedor, más en la situación actual cuando tenemos tantas carencias. La única opción es buscar soluciones que permitan dar respuesta a los      problemas institucionales… teniendo presente los valores para poder mantener abierta la universidad (Gerente Universitario 1, comunicación personal, 24 de abril de 2020)

Señala Drucker (2002) que una vez que el gerente se convence de los cambios, define el curso de las acciones a seguir para enfrentar las circunstancias reconociendo las condiciones inestables para generar oportunidades de mejora.

Así, el desafío consiste en continuar gerenciando los recursos con criterios racionales, sin perder de vista el norte institucional, exaltando el ethos filosófico e invocando    la     colaboración    colectiva.

Es necesario que se promuevan cambios profundos, eso pasa por desburocratizar procesos medulares que ameritan sean tratados con mayor celeridad… modificar los reglamentos para flexibilizar procesos como ascensos, planes de año sabático, cambios de dedicación (Gerente Universitario 2, comunicación personal, 2 de mayo de 2020) los procesos deben sujetarse a las transformaciones de los nuevos tiempo, los reglamentos requieren reestructuraciones que reduzcan la burocracia (Gerente Universitario 3, comunicación personal, 6 de mayo de 2020)

Niño y Piñero (2016) declaran que la gerencia universitaria implica emprender políticas y procesos que contribuyan con el desarrollo favorable de la función social de la universidad, por lo que su capacidad de respuesta debe ser efectiva para garantizar la satisfacción de las expectativas tanto de sus miembros como de sus grupos de interés.   

El inminente desafío que se impone se orienta a desburocratizar el tipo de administración organizacional, adaptarlo con una orientación flexible susceptible a reacomodarse frente a las condiciones imperantes, con el propósito de brindar respuestas efectivas en circunstancias diversas.

Se deben propiciar espacios para conocer lo que estamos dispuestos a hacer… legitimar la democracia con procesos eleccionarios en las condiciones que la Ley nos provee, relegitimar todos los cargos de elección popular (Gerente Universitario 2, comunicación personal, 2 de mayo de 2020) debimos celebrar elecciones, lo cual ha quedado impedido por las imprudencias del gobierno nacional (Gerente Universitario 3, comunicación personal, 6 de mayo de 2020)

De acuerdo con Drucker (2002), la gerencia universitaria del siglo XXI debe orientarse a su gente; ello significa que el gerente no sólo predica valores, sino que actúa apegado a ellos, es dialógico y fomenta la libertad de expresión.

El desafío gerencial consiste en establecer acuerdos con las instancias del poder público nacional, en articulación con las autoridades extemporáneas de las restantes cuatro universidades nacionales del país, proponiendo celebrar las contiendas electorales vencidas.

Me encantaría que la cultura organizacional de la UC fuese una cultura positiva orientada a las personas, que se interese por las personas… no aislarlos que es lo que ha venido sucediendo, y es responsabilidad no solamente de todas las autoridades sino de todos los que conformamos la institución (Gerente Universitario 4, comunicación personal, 8 de mayo de 2020)

Drucker (2002) señala que la gerencia debe prepararse para las imprevisiones, reduciendo la incertidumbre a través de estrategias colectivas de integración y cohesión construidas   desde   la   inteligibilidad    de    los miembros de la organización.

El desafío consiste en redimensionar las prácticas gerenciales, especialmente el enfoque del poder, inspirándose en los preceptos democráticos heredados de la historicidad republicana.

La investigación y la extensión… bien pudieran ser una vitrina donde se muestre a qué se dedica la universidad, pero  hay   que   rescatar las connotaciones de ciencias sociales, desarrollar proyectos sensibles a la transformación de las comunidades… en el momento en que haya una transformación de esa realidad, la universidad tiene que repensarse, ser capaz de materializar una respuesta con el momento histórico que ocurra, eso tiene que ser una invitación para el liderazgo de los nuevos tiempos, porque hemos seguido un modelo de reproducción estructurada, burocrática muy academicista, necesitamos tecnócratas y gente capaz de conectarse. Por eso creo que la universidad debe modernizarse, convertirla en una fuente de pensamiento crítico (Gerente Universitario 5, comunicación personal, 18 de mayo de 2020)

El desafío emergente se articula con el planteamiento de Pérez y Moreno (2017) y consiste en:

-Generar conocimientos científicos con calidad y pertinencia social, que comprendan y brinden soluciones a los fenómenos globales presentes y futuros.

-Gerenciar la transmisión de conocimientos siguiendo las directrices de los programas de acreditación internacional, lo cual incluye el diagnóstico de necesidades y niveles de formación, diagnóstico de las capacidades de la universidad, evaluación docente y curricular.

-Gerenciar la transferencia de conocimientos mesurando las dimensiones de su impacto en la medida en que contribuya a resolver los problemas sociales.

-Generar y adoptar un esquema de gestión gerencial que promueva la mejora continua de los procedimientos administrativos, comprometido con la rendición de cuentas, abocado al diálogo permanente con sus grupos de interés y que permita a su comunidad evaluar el desempeño de la gestión.

 

DISCUSIÓN

En sintonía con la pléyade de autores y las significaciones develadas, es necesario priorizar la innovación por encima de la excelencia para fomentar y preservar el aprendizaje colectivo a partir del reconocimiento de las condiciones que sugieran oportunidades de mejora continua. El aprendizaje augura la perdurabilidad organizacional; por ello es vital aprovechar al máximo el conocimiento y el experiencialismo individual del que puedan generarse estrategias compartidas y sostenibles. La gerencia universitaria, en todos sus órganos y niveles, constituye el soporte estructural que se entrelaza con los diversos sectores que hacen vida en la institución, reconociendo la diversidad, la adversidad y la pluriculturalidad de los actores sociales que convergen en su entorno.

La característica esencial de la autonomía es su sentido democrático que implica la alternabilidad de la gestión universitaria; sin embargo; empero, la autonomía deliberante de la UC luce desvanecida, institucionalizándose flagelos derivados de la práctica discrecional del poder. En sintonía con Parra (2017), la gestión universitaria ha emulado el modelo de gobernanza nacional, incorporándolo como esquema que, en virtud de su disonancia respecto a la doctrina tradicional de la institución, ha imbricado un conjunto de disfuncionalidades organizativas.

No intentamos negar las dificultades que enfrenta una gestión con recursos escasos y sin suficiente talento humano dado los crecientes índices de deserción; pero, en medio de las transformaciones globales, claramente la gerencia universitaria ha olvidado que se debe a una comunidad que le otorgó el poder hace más de una década, desprendiéndose de las dimensiones sensibles que aluden factores motivacionales.

En contradicción con las acepciones ideacionales de Pedraja et al. (2019), la ortodoxia gerencial reprime las posibilidades de dar paso a liderazgos transformacionales conscientes de la realidad y dispuestos a desafiar las imprevisiones; con ello, el deterioro de la autonomía universitaria no sólo responde a las restricciones impuestas por el poder público nacional (Ramírez, 2020), también obedecen a prácticas gerenciales que se imponen sin respaldo popular, interesadas en satisfacer  sus propios intereses para garantizar su permanencia en los cargos en medio de una lucha por la supervivencia política que, lejos de capitalizar seguidores, se ha empobrecido (Coalición de Cátedras y Centros Universitarios de Derechos Humanos,  2017).

Desde luego, el poder de la gerencia universitaria está revestido de legitimidad por las condiciones legales en que fue atribuido; sin embargo, el sentido social del poder y la autoridad apunta al liderazgo con el que el poder legal influye y motiva para lograr los propósitos organizacionales; la capacidad de influencia y de motivación, se insiste, son dos aspectos inexistentes en el ejercicio gerencial de la institución. Por el contrario, en el ejercicio de la autoridad prima el poder derivado del puesto basado en lo que el líder puede ofrecer a la comunidad, aludiendo el concepto de poder legítimo que se ostenta por la posición en la jerarquía organizacional, el cual se imbrica ante la idealización del poder derivado de la persona sustentado, según Chiavenato (2009), en lo que los miembros reconocen del líder que bien podría ser un poder de referencia, con el que la actitud inspire y cause admiración por ciertos rasgos de la personalidad, que no es más que el carisma conquistador que permite que los miembros del grupo social se sientan incentivados a emularlo.

Siendo escasa la capacidad transformacional de las circunstancias actuales, la reducción del alcance de las funciones misionales de la UC retrasa las posibilidades de crecimiento y consolidación en el contexto nacional y regional (Verenzuela, 2020); como consecuencia, la innovación universitaria y la transición hacia un modelo formador de ciudadanos críticos, se convierten en aspectos tan intermitentes como el ejercicio de la autonomía deliberante secuestrada por el poder público (Pérez y Moreno, 2017).

En cuanto a las funciones misionales, la institución se ha orientado a desarrollar políticas académicas que incluyen, sustancialmente, dimensiones cognitivas dejando de lado la pertinencia social y la potenciación del pensamiento crítico. La gestión universitaria está llamada a desarrollar una cultura sustentada en la constitución de la historia organizacional a partir de las experiencias compartidas, la dinamización de la creatividad e innovación como atributo innato del ser humano, y la inversión social para fortalecer saberes desde todas las perspectivas científicas, filosóficas y humanísticas (Wong, 2015).

Las dificultades para incentivar el concurso de la comunidad afectan notablemente el ciclo de vida de la UC, lo cual atenta contra el desarrollo armónico de un sistema de convivencia multifactorial; frente a ello, es perentorio el mejoramiento continuo de las actividades sociales de la UC. En la actualidad, la gerencia universitaria de la UC está perdiendo las oportunidades de crear redes interconectadas de colaboración académica, científica y tecnológica para encarar los retos, lo cual reduce la posibilidad de promover aprendizajes creativos e innovadores como ventaja competitiva.

 

CONCLUSIONES

Fue posible develar las significaciones que los actores sociales atribuyen a la gerencia universitaria de la UC, comprendiendo e interpretando los constructos emergidos con fundamento en el estado del arte y el referencial teórico; por ello, fieles al mandato ético-legal que acompaña el ejercicio del quehacer universitario, como investigadores se asume el compromiso no sólo de generar conocimientos en torno a los fenómenos sociales, sino transferirlos y transmitirlos a la comunidad académico-científica de la región. De ahí el interés de disertar sobre los hallazgos esgrimidos haciendo audibles las experiencias vividas, las creencias profundas y las expectativas anheladas que habitan en el pensamiento y la acción de los GU.

El nivel periférico de la cultura organizacional se compone de un sistema interconectado que

Desafortunadamente, en la actualidad predominan circunstancias que escapan de la capacidad deliberante propia de la UC, marcadas por la imposibilidad de relegitimar los cargos de gestión universitaria. Así, la gestión extemporánea que ostenta el poder enfrenta, por una parte, elevados índices de rechazo popular y, por otra, maniobra ante la diáspora, el déficit presupuestario y la insuficiencia salarial. No obstante, esta situación parece no ser tan importante para la gestión gerencial, puesto que ha recurrido a las fuentes de poder jerárquico para instaurar un modelo demagógico que propicia la división colectiva como estrategia de dominación con la que busca evidenciar la supremacía de su figura.

El ejercicio del poder y la autoridad, en el marco de su autonomía, es un atributo indeleble de la universidad; sin embargo, la puesta en intermitencia de los procesos democráticos al interior de la institución, ha instaurado una gestión gerencial con prolongado tiempo en el ejercicio de sus funciones, trayendo consigo trastornos que en la actualidad generan contradicciones que atentan contra la capacidad deliberante. El ejercicio de un estilo de liderazgo coercitivo reduce las posibilidades de arribar al consenso colectivo y, en consecuencia, encaminar las acciones necesarias para la transformación institucional. El modelo de gerencia universitaria, alejado de la visión del paradigma emergente, muestra distorsiones que impiden enfrentar los desafíos que impone la realidad.

Ante los embates de la realidad actual del país y los cambios instaurados en las universidades de América Latina, los desafíos que debe enfrentar la UC inician con una transformación profunda de las políticas de administración universitaria, que incluye la modificación del modelo gerencial, el estilo de liderazgo y la reorientación de los planes y metas institucionales. La recuperación del sentido democrático inicia con la adopción de un nuevo enfoque gerencial apegado al ethos cultural y a la idiosincrasia propia de la universidad.

Con ello, una nueva visión institucional requiere la generación de conocimientos vanguardistas capaces de brindar soluciones plausibles a los problemas que se entretejen en la escena social, estrechando las relaciones con sus grupos de interés a partir de interacciones pertinentes que promuevan espacios colaborativos y sinérgicos necesarios para la integración de la UC a la realidad del país. Para la UC, la mejora continua de sus funciones sustanciales debe ser propósito fundamental en su praxis cotidiana vista como una estrategia de gestión para la competitividad local, la acreditación internacional y la sensibilización de su doctrina filosófica.

 

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